Sus orígenes se remontan a una laguna endorreica, es decir, una zona que se encharcaba en las épocas invernales, llegando prácticamente a desecarse en el periodo estival. Aproximadamente hacia los años cuarenta del siglo pasado, los habitantes de Villadangos se dan cuenta del posible uso agrícola de las aguas allí estancadas y construyen unos pequeños muros que embalsan una cantidad de agua con la que pueden regar los campos. El estanque era cuidado con gran esmero por los vecinos, limpiando y cuidando sus muros, ya que gran parte de sus vidas dependía de esta laguna. Con la puesta en marcha del proyecto «Riegos del Páramo» y la construcción del Canal de Villadangos se perdió el uso para el que se había construido y el interés fue en disminución hasta el total abandono en la década de los ochenta.
En la actualidad la laguna de Villadangos del Páramo, constituye una de las zonas húmedas más valiosas de la provincia de León, esta catalogada como Zona Húmeda de Interés Especial y cuenta con una riqueza biológica y paisajística extraordinaria, la Sociedad Española de Ornitología, en el censo realizado en Enero de 1.999, contabilizó 1.770 aves acuáticas de distintas especies estacionadas en este lugar, número récord de todos los humedales estudiados en la provincia de León, pero también hay peces, anfibios y ocho especies diferentes de mamíferos.
